Mejores placas base gaming AMD 2018



: Guía de compra
por Antonio Moreno 26/04/2018
La necesidad de elegir entre las mejores placas base suele ser uno de los aspectos más infravalorados cuando se trata de configurar un PC por piezas. Y es un error, ya que se trata de un componente muy importante para nuestro futuro equipo, y de él dependerá la calidad del resto de componentes que podremos acoplarle, las conexiones de que dispondremos, la durabilidad de nuestro PC y las futuras posibilidades de mejora.
Pero esto no quiere decir que tengamos que tirar la casa por la ventana, ya que la placa base no va a tener un impacto directo, o mejor dicho, apenas lo va a tener, sobre el rendimiento de nuestro PC en general, ni tampoco en el gaming.
Por eso, antes de preguntarte cuál es la mejor placa base, debes tener claro que lo más importante es buscar el equilibrio. Y para ello es necesario tener bien presente el presupuesto con el que contamos para montar nuestro equipo y el uso que le vamos a dar, especialmente si vamos a hacer overcloking o no.
Y lo que es aún más importante, debemos comprar un modelo que sea compatible con nuestro procesador o CPU, ya que estos tienen diferentes zócalos o sockets, que es la pieza que permite unir ambos componentes. Así que de nada te sirve tener el mejor procesador del mundo si compras una placa base que no sea compatible ya que ni siquiera encendera tu equipo.
En este artículo hemos optado por mostrar las mejores placas base gamer según el socket, para que te resulte más rápido localizar la categoría que más te interese.

Mejores placas base AMD

Placas base AM4
El socket de placas base AM4 es el diseñado por AMD para sus procesadores de las distintas líneas de la familia Ryzen.
Este sistema cuenta con la ventaja de que soporta overclocking y no tiene un precio muy elevado. Eso, unido a que los disipadores de serie que traen los Ryzen son de una calidad más que decente, hace que resulte muy barato montar un PC basado en este socket ya preparado para OC.
Gigabyte GA-AB350M-HD3
Si planeas montar un equipo basado en los nuevos procesadores Ryzen, tienes a tu disposición muchas placas base por debajo de los 100 euros. Y afortunadamente muchas de ellas son tan completas como esta Gigabyte GA-AB350M-HD3, sin duda una de las mejores opciones para presupuestos ajustados.
Esta placa es de formato mATX y viene dotado de suficientes conexiones como para que no echemos en falta nada de lo esencial: dos USB 3.1 GEN 2, un M.2, seis SATA 6Gb/s, HDMI, DisplayPort, DVI-D y D-sub para poder conectar tu PC a prácticamente cualquier TV o monitor…
Además, y pese a su bajo precio, también está preparada para hacer OC, aunque como es de esperar, con ella no conseguirás ningún resultado extremo (ni te aconsejamos que lo intentes). Para ayudarte a ello cuenta con cinco sensores de temperatura y dos conectores híbridos para ventilación que detectan el tipo de refrigeración usada.
En resumen, se trata de una excelente opción para adentrarse en el territorio Ryzen sin tener que desembolsar una fortuna, y con la garantía que brinda una marca prestigiosa como Gigabyte.

MSI X370 Krait Gaming
Si optamos por montar un chipset X370, pocos modelos nos ofrecen una mejor calidad-precio que esta MSI X370 Krait Gaming, que es capaz de satisfacer incluso a gamers entusiastas.
Entre algunas de sus especificaciones más interesantes, encontramos un M.2 Turbo, dos puertos USB 3.1 (tipo A y tipo C), sistema Gaming LAN para conseguir mayores velocidades en juegos online, componentes de gran calidad fabricados bajo el estándar Military Class 4 y soporte tanto para SLI como para Crossfire.
Su UEFI es muy sencilla de usar, y por medio de ella podremos monitorizar en todo momento cada parámetro de nuestro sistema, así como realizar un overclocking bastante estable, llegando alrededor de los 4GHz de forma segura en el caso del Ryzen 7 1700X.
Desde el punto de vista estético, presenta un aspecto militar principalmente en blanco y negro y viene con sistema LED personalizable, y que puede sincronizarse con los de otros dispositivos, como el del ratón, el teclado o el disipador para CPU.

ASUS Crosshair VI Hero
No podía faltar la nueva plataforma de AMD AM4 en la línea de placas base entusiastas de ASUS ROG, con todo lo que ello conlleva: gran calidad de materiales, excelente estabilidad para hacer overcloking, un diseño impactante…
Esta placa base de última generación ofrece prácticamente todo lo que cualquier usuario entusiasta pueda desear, y además no es tan cara como otros modelos que tienen casi las mismas especificaciones. Junto con un buen sistema de refrigeración líquida es posible arrancar alrededor de 800-900 Mhz extra a un procesador como el Ryzen 7 1700, y eso es mucho decir en una CPU de ocho núcleos.
A todo ello debemos sumarle otras características que comparte con otras placas base ROG, como un increíble sistema de audio, montones de conexiones (2 USB 3.1, M.2, 8 SATA 6 Gb/s, HDMI), posibilidad de montar múltiples tarjetas gráficas en SLI o CrossfireX, optimización del sistema 5-Way, sistema de iluminación LED, posibilidad de instalar piezas impresas en 3D… Todo ello lo convierte posiblemente en la mejor placa base AMD para los nuevos Ryzen.



Placas base AM3+
El socket AM3+ para procesadores AMD tiene ya algunos años de antigüedad, y desde luego no está construido con una tecnología tan puntera como las últimas plataformas de Intel o la AM4 de la propia AMD. Pero si ya tienes un procesador compatible con este sistema y necesitas reemplazar tu placa base, aquí tienes algunas de las mejores opciones del mercado.
Ya seas un jugador casual con un presupuesto muy ajustado o un gamer entusiasta que busca un equipo de gama alta, las placas base AM3+ cuentan con una buena variedad de chipset y modelos distintos entre los que elegir, con los que podrás montar cualquier versión de los procesadores de las series FX, Phenom II, Athlon II, y Sempron 100.

Asus M5A78L-M/USB3
La Asus M5A78L-M/USB3 es una placa base buena, bonita y barata. De formato microATX, puede considerarse en cierto modo básica para quienes quieran montar un ordenador gamer de nivel básico de entre 300 y 450 euros aproximadamente.
Suele acompañar en muchos equipos al AMD FX-6300, con quien hace muy buena pareja, ya que pese a ser un modelo muy barato permite hacer un ligero overclock gracias al sistema automatizado Turbo Key.
Junto con el citado AMD FX-6300 y una gráfica de nivel medio, serás capaz de montar un PC bastante resultón, con suficientes salidas de audio y video, soporte para USB versión 3, control de temperatura para la CPU y tarjeta gráfica integrada, que te sacará de un apuro en caso de que se te avería la gráfica principal.

Asrock 990FX Killer
En el rango medio-alto de placas base de formato AM3+, la Fatal1ty 990FX Killer de Asrock es una de las más destacadas, suponiendo en el momento de su lanzamiento un auténtico soplo de aire fresco para un chipset que ya parecía haber alcanzado sus límites.
Es una de las pocas 990FX que incorpora ranura M.2, y soporta un overcloking relativamente exigente, con un diseño en 8+2 fases de energía.
En cuanto a conexiones, también ofrece lo que cualquier usuario medio necesita, con puertos SATA-600, siete puertos USB 3.0, tres ranuras PCI Express 2.0 x16, dos PCI Express 2.0 x 1, un sistema de sonido de lo mejor entre los de su clase…

ASUS Crosshair V Formula-Z
AMD tiene en esta ASUS Crosshair V Formula-Z una de sus mejores placas, dirigidas a los gamers más avanzados y entusiastas del overcloking.
Lo que marca la diferencia con respecto a otras placas con un precio inferior es principalmente su poder de disipación del calor, que hace que puedas llevar el sistema a altas cotas de overclock sin que se sobrecaliente y que ningún componente resulte dañado.
Entre sus características más notables podemos citar soporte para hasta 32GB de memoria a 2400 (OC), 8 conectores Sata 6Gb/s, 8 USB 2.0, 4 USB 3.0 y fantásticos sistemas de sonido y video integrados.



Placas base FM2+
El sistema FM2+ es la solución ideada por AMD para dar soporte a sus procesadores APU, o lo que es lo mismo, procesadores con chip gráfico integrado. No son muchos los gamers que optan por configurar un PC basado en una APU, ya que la mayoría prefiere montar una CPU y una tarjeta gráfica independiente, pero lo cierto es que estos componentes se están desarrollando de forma vertiginosa en los últimos años, en buena parte gracias a la firme apuesta de AMD.
Además, muchas placas base FM2+ cuentan con una tecnología incluso más avanzada que las AM3+, por lo que son una buena opción para los presupuestos más reducidos.

Gigabyte GA-F2A88XM-D3H
El chipset A88X es la mejor opción para usar junto con alguna de las APU overclockeables de AMD, como es el caso de la A10-7850K. Sobre la base de estos dos componentes se puede montar un PC gamer más que decente, que cumplirá las expectativas de los usuarios más casuales que no busquen la excelencia gráfica ni vayan siempre tras las últimas novedades del mercado.
Viene con 4 puertos USB 3.0, 8 puertos SATA III y soporte de hasta 64 GB de RAM de hasta 2133Mhz, y a la APU puede añadirse una tarjeta gráfica VGA dedicada de gama baja (comprobar modelos recomendados aquí).

ASUS Crossblade Ranger
Este modelo se encuentra en lo más alto línea A88X de placas base para AMD, y por algo es la única del sistema FM2+ que puede encontrarse en la gama ROG (Republic of Gamers) de ASUS.
Entres sus características pueden encontrarse algunas más propias de modelos de gama media-alta para Intel, como los Z97 o los X99, aunque a un precio inferior: Memoria RAM DDR4 hasta 3400 Mhz, 3 ranuras PCIEX16 y 3 PCIEX1, 6 SATA 6.0 Gb/s, 1 SATA Express, múltiples salidas para audio y vídeo, una BIOS con una sorprendente cantidad de opciones…
Pese a todo ello, deberías preguntarte si te merece la pena pagar lo que cuesta para un sistema que no tiene muchas opciones de actualización en el futuro, ni al que se le va a sacar tanto partido como a uno compuesto por una CPU y una gráfica dedicada.
Ver precio en Amazon Por supuesto, hay otras muchas placas base en el mercado que también son buenas alternativas, pero estas son nuestras preferidas por calidad-precio. Lo más importante a la hora de elegir modelo es que sea compatible con tu procesador, para lo que tienes que mirar bien qué socket usa y con qué chipset es compatible.


Procesadores AMD



Guía para poder diferenciarlos correctamente
22 de abril, 2018
El catálogo de procesadores AMD que podemos encontrar actualmente es bastante amplio. Sí, sabemos que no tanto como el que ofrece Intel, pero gracias a la llegada de la arquitectura ZEN la compañía de Sunnyvale ha mejorado en gran medida su portafolio de productos y ha podido cubrir una gran cantidad de gamas que antes tenía totalmente descuidadas.
Para la mayoría de los usuarios la nomenclatura que utilizan los procesadores AMD es bastante clara y no ofrece confusión, pero con la llegada de los procesadores Ryzen de segunda generación y el lanzamiento de las APUs Raven Ridge hemos creído que sería una buena idea hacer una guía explicando las claves para diferenciar cada generación y cada gama.
Con el objetivo de hacer que esta guía sea didáctica pero sencilla al mismo tiempo vamos a limitarnos a las generaciones de procesadores AMD que todavía están disponibles en el mercado, lo que significa que obviaremos aquellos que han quedado descatalogados y que ya no se comercializan.
Sin más entramos en materia. Esperamos que os guste y que os sea útil.
Arquitectura Bulldozer y derivados
Empezamos por la arquitectura más antigua que todavía comercializa AMD, Bulldozer. Ésta parte de una estructura modular en la que tenemos módulos y núcleos. Cada módulo integra dos núcleos de enteros y una unidad de coma flotante, lo que significa que un procesador de cuatro núcleos tendrá sólo dos unidades de coma flotante.
Esta generación ha tenido una vida bastante larga y gracias a las bajadas de precio que ha ido experimentado ha podido aguantar relativamente bien el paso del tiempo. Se ha utilizado tanto en procesadores que en su momento fueron de alto rendimiento (serie FX) como en versiones más económicas (Athlon) y también en APUs.
Serie FX de AMD
Los procesadores AMD serie FX fueron el tope de gama de la compañía hasta la llegada de la arquitectura ZEN. Todos ellos utilizan el socket AM3+, tienen el multiplicador desbloqueado y se presentan en versiones de cuatro, seis y ocho núcleos. Esta es la manera de diferenciarlos:
  • Primer número: Es una referencia al número de núcleos. Por ejemplo el FX 8350 tiene ocho núcleos, el FX 6350 tiene seis núcleos y el FX 4350 tiene cuatro núcleos.
  • Segundo número: Indica la arquitectura. Los FX 8350 están basados en Piledriver, que es una mejora sobre Bulldozer, utilizada en los FX 8150 anteriores. Lo mismo ocurre con los FX 6300-6100 y FX 4300-4100.
  • Tercer número: Sólo indica la frecuencia de trabajo del procesador. A mayor número mayor frecuencia base, sin más. Por ejemplo el FX 4350 viene a 4,2 GHz-4,3 GHz y el FX 4300 a 3,8 GHz-4 GHz.
En general los procesadores FX han envejecido de forma aceptable gracias a sus altas frecuencias de trabajo y hoy es posible encontrar modelos como el FX 8300 a un precio muy atractivo, así que son una buena opción para dar una segunda vida a un PC.
Serie Athlon
La serie de procesadores AMD Athlon presenta diferencias importantes frente a la serie FX. Aunque es cierto que llegaron a estar basados en proceso de 28 nm y que alcanzaron arquitecturas más avanzadas (siempre sobre la base de Bulldozer) nunca superaron los cuatro núcleos (dos módulos), y carecían de memoria caché L3. Utilizan el socket FM2/FM2+.
  • Primer número: Indica la arquitectura utilizada. Por ejemplo el Athlon X4 750 está basado en Piledriver, el Athon X4 830 en Steamroller y el Athlon X4 940 en Escavator. Hay algunas excepciones en modelos concretos, pero esta es la base general.
  • Segundo número: Diferencia los modelos que tienen mayores velocidades de trabajo. Por ejemplo el Athlon X4 940 funciona a 3,2 GHz-3,6 GHz y el Athlon X4 950 a 3,5 GHz-3,8 GHz.
Estos procesadores son bastante básicos pero todavía son capaces de aguantar el tipo incluso en juegos, aunque obviamente no están al nivel de un Pentium G4560 o de un Ryzen 3 1200.
APUs de AMD
AMD lanzó varias generaciones de APUs basadas en la arquitectura Bulldozer y sus derivados (Piledriver, Steamroller y Excavator). Estas soluciones integran una CPU de hasta cuatro núcleos (dos módulos completos) y una GPU con hasta 512 shaders.
Todas ellas utilizan el socket FM2-FM2+ con la excepción de la generación 9000, que utiliza el socket AM4, el mismo que los procesadores Ryzen aunque mantienen la arquitectura Excavator.
  • Primera letra y número: Hace referencia al número de núcleos. La nomenclatura A6 e inferiores indican la presencia de una CPU de dos núcleos y un módulo completo, mientras que las nomenclaturas A8 y superiores indican que monta una CPU de cuatro núcleos y dos módulos completos. Por ejemplo la APU A6 9500 tiene una CPU de doble núcleo y la APU A8 9600 tiene cuatro núcleos. Es importante recordar que los modelos superiores también traen GPUs con mayor cantidad de shaders, pudiendo ir desde los 192 hasta los 512 shaders.
  • Primer número: Se refiere a la arquitectura y a la generación. Las APUs AX serie 6000 están basadas en Piledriver, las APUs AX serie 7000 en Steamroller, las APUs AX serie 8000 en Excavator y las APUs AX serie 9000 en Excavator v2. También indica la generación de la GPU integrada que siguiendo el orden anterior es Terascale 3, GCN y GCN 1.2.
  • Segundo número: Permite diferenciar la velocidad de trabajo. A mayor numeración mayor frecuencia trae de casa.
  • Letra K: AMD utilizó dicha letra para diferencias las APUs con procesadores que traían el multiplicador desbloqueado y que por tanto soportaban overclock.
Procesadores AMD Ryzen
La arquitectura ZEN de AMD ha sido una alegría para todos, y no hablamos por hablar. Por fin vuelve a haber competencia y en Intel han tenido que empezar a salir del letargo de los cuatro núcleos.
Hace poco más de un año comprar un procesador de seis núcleos y doce hilos de alto rendimiento nos habría obligado a gastar como mínimo unos 380 euros, hoy podemos encontrarlo por menos de 160 euros (Ryzen 5 1600 o Core i5 8400). Este ejemplo nos permite entender a la primera el valor de la competencia y lo que ha supuesto ZEN para el mercado de consumo general.
ZEN es un cambio radical frente a Bulldozer. Ya no tenemos núcleos y módulos, AMD ha vuelto a una estructura de núcleo monolítica pero con una base MCM, lo que significa que un Ryzen está formado por dos unidades CCX de cuatro núcleos cada una y comunicadas por el sistema Infinity Fabric. Sobre esa base se pueden deshabilitar núcleos para dar forma a procesadores de dos, cuatro, seis y ocho núcleos en consumo general, y de hasta 32 núcleos en el sector profesional.
Serie Ryzen de consumo general
Se ofrecen en configuraciones de cuatro, seis y ocho núcleos, aunque algunos modelos cuentan con la tecnología SMT y pueden manejar dos hilos por cada núcleo físico. Utilizan el socket AM4 y vienen con multiplicador desbloqueado, por lo que soportan overclock.
  • Primer número: Indica el número de núcleos. Los Ryzen 7 tienen ocho núcleos, los Ryzen 5 seis núcleos (salvo los Ryzen 5 1500 y 1400, que tienen cuatro núcleos y ocho hilos) y los Ryzen 3 tienen cuatro núcleos.
  • Segundo número: Se refiere a la generación. Los Ryzen X 1000 están basados en ZEN (primera generación) y los Ryzen X 2000 en ZEN+ (segunda generación).
  • Tercer número: Sirve para diferenciar la velocidad de trabajo del procesador. Por ejemplo: el Ryzen 7 1800X funciona a 3,7 GHz-4 GHz y el Ryzen 7 1700X a 3,4 GHz-3,8 GHz.
  • Letra X: También se utiliza para indicar mayores frecuencias de trabajo. Por ejemplo el Ryzen 7 1700X funciona a 3,4 GHz-3,8 GHz y el Ryzen 7 1700 a 3 GHz-3,7 GHz.
APUs Ryzen de AMD
Tenemos dos grandes variantes, las de bajo consumo y las versiones estándar. Ambas utilizan la arquitectura ZEN y GPUs Radeon RX Vega, así que sus diferencias se limitan al número de núcleos, a las frecuencias de trabajo y a la cantidad de shaders en la GPU. Las versiones para escritorio utilizan el socket AM4.
  • Primer número: Indican el número de núcleos en la CPU y en la GPU. Por ejemplo la APU Ryzen 7 2700U tiene una CPU de cuatro núcleos y ocho hilos junto a una GPU de 640 shaders, mientras que la APU Ryzen 3 2200U tiene una CPU de dos núcleos y cuatro hilos y una GPU de 384 shaders.
  • Segundo número: Se refiere a la generación. De momento sólo está disponible la serie Ryzen X 2000, basada en ZEN (proceso de 14 nm y no de 12 nm como ZEN+).
  • Letra U y letra G: Permite diferenciar las versiones estándar para escritorio de las de bajo consumo, que funcionan a menor frecuencia y están pensadas para ultraportátiles. Por ejemplo la APU Ryzen 5 2400G es una versión estándar para PC y la APU Ryzen 5 2500U es una versión para ultraportátiles.
Procesadores AMD Threadripper
Terminamos hablando de los procesadores AMD Threaripper, el tope de gama de AMD para el sector de alto rendimiento HEDT (High End Desktop o computación de alto rendimiento).
Estos procesadores utilizan el socket SP3r2, están basados en la arquitectura ZEN y suman hasta 16 núcleos y 32 hilos, gracias a la tecnología SMT. Todos tienen el multiplicador desbloqueado y soportan overclock.
  • Primer número: Indica la generación. De momento sólo hay una, los Threadripper serie 1000.
  • Tercer número: Se refiere al número de núcleos e hilos. Por ejemplo el Threadripper 1950X tiene 16 núcleos y 32 hilos, mientras que el Threadripper 1920X tiene 12 núcleos y 24 hilos.
  • Letra X: Es un distintivo que utiliza AMD en esta gama para indicar que es una serie de alto rendimiento.
Enlaces de interés: Guías MC.

Ordenador quantico, IA y Criptomonedas???



El primer ordenador cuántico español no tiene dinero (y quiere reunirlo con 'bitcoins')
El proyecto Qilimanjaro, liderado por el físico José Ignacio Latorre, tiene como objetivo recaudar alrededor de seis millones y medio de euros a través de una ICO para fabricar un prototipo comercial
Parte de uno de los ordenadores cuánticos desarrollados por IBM (Foto: IBM)
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01.05.2018
Es difícil que a estas alturas no hayas oído hablar de los ordenadores cuánticos y de los prototipos con los que gigantes comoIBM oGoogle compiten para alcanzar la denominada supremacía cuántica —el momento en que estas sofisticadas máquinas superen a las convencionales resolviendo problemas—. Una carrera a la que también se suman algunas 'startups' y universidades, sobre todo estadounidenses, bien por su cuenta o bien comoparte de los proyectos de las grandes tecnológicas.
Llegar los primeros significa colocarse a la cabeza en un área científica que puede revolucionar desde el descubrimiento de nuevos materiales hasta el cifrado de información. Quien vaya a la zaga (o ni siquiera participe) corre el riesgo de perder oportunidades tanto a nivel académico como de competitividad empresarial.
El físico José Ignacio Latorre y su equipo trabajan para que ni España ni el sur de Europa se queden fuera. Por eso han lanzado el proyecto Qilimanjaro para fabricar el primer ordenador cuántico de nuestro país. Más allá de la complejidad de la tecnología y de las leyes físicas, el principal obstáculo en su camino tiene que ver con algo mucho más mundano: el dinero. ¿Cuánto cuesta hacer realidad una de estas máquinas? Como mínimo, unos ocho millones de dólares (algo más de seis millones y medio de euros).
La iniciativa se encuentra actualmente en fase de investigación básica, una actividad que llevan a cabo en el Centro de Supercomputación de Barcelona y el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología (ICN2) gracias a financiación pública. Pero para dar un salto cualitativo y construir un prototipo comercial necesitan un empujón económico que difícilmente van a recibir del Estado.
José Ignacio Latorre es catedrático de la Universidad de Barcelona e investigador en el Center for Quantum Technologies de Singapur (Fuente: José Ignacio la Torre)
"En España hoy en día uno tiene que estar contento si recibe algo, pero las cantidades son insuficientes para cualquier reto ambicioso", lamenta Latorre. "El dinero del Ministerio es para hacer investigación, no para hacer algo comercial". El catedrático de física cuántica de la Universidad de Barcelona (UB) explica a Teknautas que por eso han decidido "salir de las estructuras universitarias e instituciones públicas" y recurrir a las populares y polémicas ICO (de Initial Coin Offering, Oferta Inicial de Monedas) como instrumento de financiación.
La idea es lanzar una criptomoneda (el QBIT) que, además de servir en un principio para recaudar dinero de manos privadas, se utilice en el futuro para que investigadores y empresas paguen por servicios como el uso del ordenador o la producción de 'software' cuántico y para contratar a desarrolladores dispuestos a crear estos programas. "Sabemos que no hay una regulación en torno a las ICO, pero no tenemos ningún interés especulativo. Solo queremos fabricar un ordenador cuántico e intentamos hacer todo de la forma más correcta", subraya Latorre.
De 1 a 100 'qbits' en cinco años
El proceso comenzó el pasado 15 de abril con la primera fase de la ICO, que durará un mes y que está reservada a inversores privados. Después vendrán una segunda fase (otro mes) y una última abierta a todo el público que terminará antes de que acabe el verano. "También tenemos conversaciones con fondos de inversión tradicionales interesados en apostar por tecnologías cuánticas", señala Latorre.
El proceso de financiación y la emisión de los QBIT están controlados por los contratos inteligentes de Ethereum, la plataforma descentralizada y abierta basada en 'blockchain' (la tecnología detrás de Bitcoin) donde pueden hacerse transacciones con la criptodivisa 'ether'. Esta es la moneda de cambio aceptada en la ICO de Qilimanjaro: con ella pueden comprarse los preciados QBIT para contribuir al proyecto.
Necesitan conseguir, como mínimo, del orden de unos seis millones y medio de euros para fabricar un 'coherent quantum annealer'
Los investigadores necesitan conseguir, como mínimo, del orden de ocho millones de dólares (unos seis millones y medio de euros) para fabricar un 'coherent quantum annealer', un tipo ordenador que ejecuta un algoritmo de temple cuántico para resolver problemas de optimización. Es un modelo distinto a la mayoría de los prototipos actuales, basados en puertas lógicas. "No existe ninguno en toda Europa y queremos ocupar ese nicho", subraya Latorre, quien asegura que salir de las estructuras universitarias, "tremendamente burocráticas", significa ganar en agilidad y rapidez.
De momento, gracias al Plan Nacional de Investigación, trabajan con un refrigerador de dilución instalado en el ICN2, que preparan para hacer experimentos con un solo 'qubit' o unidad básica de información cuántica —para eso se han traído de Canadá al único científico español que los ha creado—. También están desarrollando un metalenguaje de programación básico extensible a todos los prototipos.
Imagen de un 'qubit' de flujo: un circuito micrométrico formado por metales superconductores (Fuente: Qilimanjaro I José Ignacio Latorre)
"Si no conseguimos el dinero eventualmente llegaremos a los dos qubits, pero con eso no vamos a hacer un ordenador", advierte Latorre. Si todo sale bien, planean llegar en cinco años a la frontera de entre 100 y 50 qubits que marca la supremacía cuántica. Una potencia que pondrán al servicio de investigadores y empresas: "Queremos democratizar el cálculo cuántico, abrirlo al mundo por cantidades pequeñas de dinero", asegura el físico. La oportunidad puede atraer a compañías de diversos sectores, desde el farmacéutico al de la automoción, pasando por el aeronáutico. No es casualidad que fabricantes comoAirbus oVolkswagen ya hayan invertido en computación cuántica.
Ordenadores multimillonarios
El proyecto Qilimanjaro quiere colocar a España a la altura de otros países del Viejo Continente como Austria, Finlandia o los Países Bajos. En este último territorio, uno de los más aventajados, se encuentra Qutech, un centro de investigación puntero que tiene por objetivos fabricar el primer ordenador cuántico escalable y una internet cuántica segura. Consciente de la importancia de participar en esta revolución científica, la propia Unión Europea ha puesto en marcha recientemente el programaFET Flagship on Quantum Technologies, dotado con 1.000 millones de euros para promover la investigación y el desarrollo de tecnologías cuánticas en los próximos 10 años.
No hace falta indagar mucho para ver que las cifras que se manejan son astronómicas. La Universidad de Shanghái (China) cuenta con 10.000 millones de dólares (alrededor de 8.000 millones de euros) para construir lo que será, prácticamente,"una ciudad cuántica". La empresa D-Wave gastó del orden de 15 millones en suprototipo de 2.000 qubits. "Para saltar a la competición internacional necesitas muchos más ceros de los que se mueven en el sur de Europa", advierte Latorre.
El ordenador cuántico D-Wave 2000Q (Foto: D-Wave)
Sin embargo, fuera de nuestras fronteras tienen muchos ojos puestos en su proyecto. "Quieren saber qué es eso de que la ciencia intente aliarse con las finanzas. Los científicos no estamos acostumbrados", afirma el líder de Qilimanjaro. Admite que "hay que estar un poco loco para intentar esto aquí en España" pero que, si no reaccionamos rápido, "vamos a quedarnos muy atrás".